Dodecá, 10 años 10 exposiciones: Martín Mendizabal

«Caminos de la pintura» de Martín Mendizábal

Obra sobre papel

Las obras sobre papel de Martín Mendizábal, aunque enteramente abrstractas, son inmensamente evocadoras de orgánicas formas palpitantes. A un tiempo simples y complejas; frágiles y potentes, discretas y estremecedoras. Funcionan en conjunto con el dinamismo de los fotogramas de las películas. Parecen moverse, cambiar de formas, estallar, unirse y separarse, en una rica y vertiginosa secuencia. El papel es un medio que le seduce particularmente y efectivamente, en sus obras, este material -desde su blanco contrastante o su textura redimensionada por el color- es tan protagonista como el color mismo que se le aplica. Ellas constituyen huellas elocuentes de momentos perdidos irremediablemente en el tiempo. Apresan el gesto de la creación cargado de contenidos emocionales en la proeza de volver al inicio del movimiento para redescubrir su naturaleza. El fondo de papel -estrictamente blanco en la mayoría de las obras- se va impregnando de tintas, y aparecen formas muy peculiares que se confunden con el certero gesto que les dio inicio y se funden en una imagen que encuentra rápidamente su equilibrio y armonía, tanto como su fuerza expresiva. Precisamente en esto consiste el hecho estético, en el cual gesto y signo encuentran un equilibrio singular, tal como lo define Umberto Eco en su «Obra abierta». No el signo como mero referente sino como «…fusión de materiales inertes bajo la acción de la energía formadora. Fusión parecida a la que opera en el lenguaje poético en sus momentos privilegiados en que el sonido y el sentido, el valor convencional del sonido y su valor emocional se confunden».}

INÉS MORENO