“Más Vale Sola” de Fernando Schmidt en Teatro La Candela.

Locas, desajustadas, tiernas y amorosas

mas vale sola

La casona del cuidador del antiguo penal de Punta Carretas donde hace unos años funciona La Candela, despierta de inmediato nuestra disposición a participar de la ilusión y nos hace cómplices del juego teatral. Los ecos resuenan en algún lugar de nuestro sistema de percepción cuando cruzamos las paredes de piedra y bajamos a la sala excavada en tierra. Y cuando la obra que nos convoca es una comedia, nuestra complicidad se tiñe de picardía.

El director no espera a que entremos en ambiente: nos envuelve de lleno en la dinámica rápida de monólogos que rozan el burlesque y hasta nos invita a participar sin incomodarnos. Los personajes se suceden con un ritmo bien pautado que no permite que la diversión decaiga.

Con una proyección que enlaza las escenas, el director le da a la trama de fondo un tono detectivesco jocoso que evoca las novelas de Mrs Marple.  El vestuario de Mercedes Lalanne realza lo grotesco y los desplazamientos de las actrices entre el escenario  y la platea mantienen a los espectadores en vilo.

Sobre un libreto desparejo pero con escenas hilarantes, Mariana Trujillo y Luciana Acuña atrapan nuestro interés incluso en los momentos menos logrados por Fernando Schmidt, un escritor que ya ha demostrado su eficiencia a la hora de hacernos reír. En un juego que funde la ficción con la realidad, aparecen dos temas principales que, si bien no son novedosos, son redescubiertos por el espectador gracias a un texto inteligente y sobre todo a la eficacia de las actuaciones: la rivalidad entre las mujeres y los temores que acarrea la edad. Pero en esta obra de Schmidt también el cuerpo es un protagonista. Hay un grito sordo que plantea con crudeza la pregunta que hace tiempo nos hacía Michel Foucault: ¿qué cuerpo necesita la sociedad actual?

A través de personajes estereotipados que todos conocemos bien, se produce la verdadera magia del teatro: la catarsis. Todos nos identificados al menos en algún aspecto con los protagonistas, y a través de la risa exorcizamos nuestros temores a la vejez, a la soledad, a perder nuestro lugar en el mundo. Pero a pesar de la rivalidad, a pesar del desenlace e incluso a pesar del título, hay algo que esta obra nos recuerda: el otro nos es necesario, aunque más no sea como testimonio de nuestra continua identidad.

Más Vale Sola. Dirección: Carlos Muñoz. Sobre libro de Fernando Schmidt.  Elenco: Mariana Trujillo y Luciana Acuña. Sábados y Domingos 21:30 horas, Teatro La Candela, Ellauri 381, Tel.  27123227.